sábado, 2 de febrero de 2013

Imagina de Liam Payne. Tercera Parte

TERCERA PARTE:
L: las habitaciones están arriba.- dijo dejando tu maleta en el salón, la jaula de la tortuga en la mesa y cogiéndote en brazos.
Te subió escaleras arriba y viste cinco puertas.
L: una de ellas es un baño. Tu habitación será... (miró todas las demás puertas pensativo) esta! Está justo al lado de la mía, es perfecta.
Tu: gracias Liam. Jo parezco un disco rayado, siempre repito lo mismo. Es que eres tan bueno conmigo...
L: no es para tanto.
Liam entró en la habitación que había dicho que sería tuya y al ver tu cara de asombro te dejó en la cama.
L: es la segunda habitación más grande.
Tu: ah, que encima hay otra aún mas grande? Tú que eres millonario o qué? 
L: sí, hay otra más grande, la mía. Millonario? Ojalá. Esta casa fue un regalo que me hicieron mis padres. Voy por tu maleta.
Salió por la puerta y tu le viste bajar las escaleras. También viste como, minutos después, subía por ellas con tu maleta a cuestas.
Tu: con que un regalo de tu padres... pues que majos ¿no?
L: sí, en realidad es todo porque acabé la Universidad.
Tu: ah, además de guapo y dulce listo... atrás extraterrestre! Los chicos así no existen, emigraron a otros planetas hace miles de años!
Reísteis.
L: bueno, voy a hacer la cena. Si quieres ve instalándote, o simplemente enciende la tele y mírala un rato.- dijo señalando una tele grande que había colgada de la pared.
Tu: vale.
Liam bajó de nuevo y tú te levantaste de la cama y con mucho cuidado, para no hacerte daño en el pie, abriste la maleta y fuiste colgando la ropa en las perchas y colocando éstas en el armario. Era bastante pero tardaste muy poco. Te sentaste en la cama. Liam subía por las escaleras portando una bandeja y canturreando por lo bajo una canción.
L: la cena! espero que  te guste, no es gran cosa pero...
Tu: es perfecto.
Traía dos platos con huevos fritos y patatas y dos vasos de agua. Se sentó a tu lado y dejó la bandeja en la cama. Hablabais mientras comíais. No era mucho y no tardasteis en vaciar los platos.
Tu: Liam puedo pedirte algo?
L: por supuesto.
Tu: pues me gustaría ver a la tortuguita y jugar un ratito con ella.
L: ahora la subo y así ya de paso me ayudas a ponerle un nombre.
Cogió la bandeja y desapareció. Cuando volvió traía la jaula con la tortuga dentro. De nuevo se volvió a sentar en la cama, dejando la jaula en el suelo y puso la tortuga en tus manos.
L: se te ha ocurrido algo?
Tu: sí, que te parece Dyna?
L: me encanta.- te quitó la tortuga de las manos y la elevó un poco mirándola fijamente -Desde ahora, quedas bautizada con el nombre de Dyna.
Reisteis.
L: que quieres que hagamos ahora?
Tu: mm... ni Dyna ni yo conocemos aún la casa...
L: seré vuestro guía!
Liam te pasó la tortuga y te cogió a caballito. Bajó las escaleras y salió afuera.
L: como las señoritas podrán ver, el jardín delantero es de gran tamaño y en la parte trasera de la casa, el jardín continúa y hay una piscina. Al entrar por la puerta de la casa se contempla un amplio salón y si pasamos por aquí vemos la cocina, de gran tamaño también. Detrás de esa puerta se esconde el baño. Subimos por las escaleras y vemos cinco puertas. Si abrimos la primera encontraremos la habitación más pequeña (según hablaba iba haciendo lo que decía y mostrándotelo a ti y a Dyna) y al lado está la puerta tras la que se encuentra el baño, el enorme baño con jaacuzzi.
Tu: guau, qué lujazo.
L: en frente está la habitación principal, la mía, que veremos más tarde y al lado, la habitación de la señorita, que ya la conoce. Y luego está otra habitación. Por último ya, mostraré la habitación principal.
Liam abrió la puerta y...

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