Salisteis al porche. Cogiste cubo y esponjas y empezasteis a llenar el coche de jabón y espuma. Era verano y aunque fueran las 7 de la tarde hacía calor. Ya habíais cubierto todo el coche de jabón y para aclararlo ordenaste a Harry que fuera a por la manguera, a escasos metros de donde estabais. Harry abrió el grifo pero de la presión la manguera se le descontroló y acabaste empapada. El pijama (foto) se ceñía a tu figura y estabas riendo a carcajadas. Harry se disculpó sin parar de reír. Tu corriste hacia él con un cubo en la mano, le dijiste ‘‘Game Over’’ y le tiraste el agua del cubo. No parabais de reír, ahora a Harry también se le ceñía la ropa al cuerpo. Te tiró al césped y te hizo cosquillas, tú también se las hiciste a él. Ya conseguisteis parar de reír y de haceros cosquillas mutuamente y sin esperártelo Harry te cogió en brazos y te besó. H: tengo una piscina en el jardín trasero de mi casa, ya que estamos los dos empapados… Tu: no Harry, ¡NO! Sin hacerte caso, Harry corrió contigo hasta su jardín trasero. A tu jardín solo lo separaba una valla del tuyo. Tu te resistias pero finalmente te tiro a la piscina y después se tiro el. Tu: eres estupido! H: pero te diviertes Tu: pero eres malo! H: pero te gusto. Le hiciste una aguadilla y cuando su cabeza salio a la superficie te dijo ‘‘admitelo’’. Tu le besaste y le dijiste ‘‘admite tu entonces que yo a ti tambien te gusto’’. El te beso. H: llename de besos, me encantas Tu: si los quieres no te los voy a dar H: por que? Tu: porque eso seria ir a lo facil. Saliste del agua, Harry no te quitaba ojo y corrio hacia ti. Tu te ibas quitando la camiseta y el pantalón del pijama ya que estaban chorreando. Harry te imito y tambien se quito la camiseta y el pantalón sin parar de perseguirte. H: grr que cuerpazo! Tu reias y continuabas corriendo. Pareciais 2 niños pequeños pero te estabas diviertiendo mas que nunca. Harry por fin te alcanzo. Tu dabas pasos hacia atrás. Te acaricio la mejilla, tu seguias haciendote la difícil. Tu espalda toco pared, esa pared era la puerta de la casa de Harry, que se abrio haciendo que cayeras al suelo y Harry comenzo a reir. Te ayudo a levantarte y al fin consiguió ese beso que tanto deseaba. H: si querias entrar en mi casa haberlo dicho, no hacia falta que entraras así. Reisteis, os mirasteis a los ojos, tu te quedaste embobada, imposible mirarle a los ojos y no hacerlo, eran irresistibles. Te diste cuenta de que los labio de Harry casi rozaban los tuyos. En seguida te separaste y corriste escaleras arriba. H: no huyas! Tarde o temprano seras mia! Tu: ya veremos! Tu ya estabas en el piso de arriba y Harry te pisaba los talones. Miraste a izquierda y a derecha y decidiste esconderte detrás de la esquina. Cuando Harry llego arriba le asustaste. Este aprovecho y te beso. H gatita mala! Eso no se hace! Tu: anda tontorron si se que te encanta. Te enganchaste a su cuello y le besaste apasionadamente. Sin evitarlo, enganchaste tus piernas alrededor de su cintura. No podíais parar de besaros, tus dedos se enredaban en los ricitos de Harry, vuestros cuerpos ardían de deseo y Harry te llevó a la habitación. Según Harry te solto en la cama tu le hiciste un gesto para que el tambien se tumbara. Aprovechando que el habia bajado la guardia, rapida, cogiste dos cordones que habia en el suelo y ataste por las manos a Harry al cabecero de la cama. H: que haces gatita? Te has vuelto salvaje! Tu le dedicaste una mirada muy sexy y bajaste a la cocina. Rebuscaste en la nevera y encontraste un bote de nata, justo lo que buscabas. Subiste a la habitación de nuevo. Caminabas muy segura y de una manera realmente sexy. Harry enloquecía de deseo. Te pusiste de rodillas en la cama, le robaste un beso a Harry y agitaste el bote de nata. Harry sonrió pícaro. Le echaste la nata por todo su perfecto torso y empezaste a comértela a lametazos. Ya acabada la nata del cuerpo de Harry, este consiguió liberarse y esta vez te ato el a ti. H: esta bien, ya has jugado conmigo todo lo que has querido y mas, ahora me toca a mi. Te desabrocho el sujetador, pero no te lo quito. Cubrio toda tu tripa de nata e imito lo que tu antes hiciste. Tu: no me seas malo y desatame! H: esta bien… Te liberó y tu le besaste. Te desprendiste de tu sujetador. Harry te miraba hipnotizado. Te abrazó. Te besó el cuello mientras pasabas sus manos por tu figura. Sus besos comenzaron a bajar cada vez más. Te estremeces de placer. Notas como el miembro de Harry crece cada vez más. Se quita los boxers y te quita a ti la braguita. Te tumba en la cama y entra en ti. Ambos gemiais. Era todo tan… perfecto. No recuerdas nada más.Te despertaste la siguiente mañana arropada, al lado de Harry en su cama. Te diste cuenta de que estabas desnuda. Harry abrió los ojos. H: buenos días princesa, ¿te apetece que nos duchemos? Tu: buenos días Harry. Eso estaría bien. Te cogió de la mano y los dos caminasteis juntos hacia el baño.
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